Llevamos en lo que va de año con noticias y confirmaciones sobre la llegada de las nuevas reglas de facturación para autónomos y pymes, pero nunca queda claro para cuándo son definitivas en casa caso, porque hay varias fechas que afectan a diferentes «actores». Lo que está claro es que el 1 de julio ya entre en vigor el reglamento de la Ley antifraude, con nuevos programas a usar para la facturación y nuevos requisitos que exige Hacienda. ¿Entra en vigor para todos o solo para algunos? Vamos a verlo todo.
Sí, a partir del 1 de julio los programas que utilizan miles de autónomos en España para emitir facturas deberán cumplir nuevas exigencias legales impuestas por la Ley Antifraude, pero la mayoría de las sanciones no se aplicarán hasta 2026.
Esta primera medida marca el inicio de una transformación digital en el control fiscal que afectará de lleno al día a día de millones de profesionales. Los cambios se activan a través de una Orden Ministerial que recopila los requisitos técnicos que deben cumplir los programas de facturación para ser considerados legales. En esta primera fase, la responsabilidad recae exclusivamente sobre los fabricantes, pero a partir de 2026 también los autónomos y empresas podrán ser sancionados por utilizar software no certificado.
Verifactu entra en escena: así es el nuevo sistema para enviar facturas a Hacienda
Una de las principales novedades es que, desde el 1 de julio todos los programas deberán incluir de forma obligatoria la opción de activar Verifactu, un sistema que permite remitir automáticamente las facturas a la Agencia Tributaria. Aunque el uso de Verifactu sigue siendo voluntario, su integración técnica ya es obligatoria para todos los desarrolladores de software.
El objetivo de esta herramienta es mejorar el control fiscal en tiempo real, evitando fraudes y facilitando el cumplimiento tributario. Según la Agencia Tributaria, los datos se enviarán en formato XML, con validaciones automáticas y un control de frecuencia de envío, que inicialmente será de 60 segundos entre cada lote de facturas.
Este modelo recuerda al Sistema Inmediato de Información (SII), que ya es obligatorio para grandes empresas, o a TicketBAI, vigente en el País Vasco. La diferencia es que, por ahora, Verifactu no es obligatorio para autónomos, aunque todo apunta a que su uso se generalizará a medio plazo.
¿Qué debe incluir el software de facturación a partir del 1 de julio? Adiós a tus hojas de cálculo
Los programas tendrán que garantizar la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación. En la práctica, esto implica que cualquier intento de modificar una factura quedará registrado. Además, deberán incluir una certificación visible que acredite el cumplimiento de la Ley Antifraude.
La certificación deberá constar por escrito dentro del propio sistema informático y estar disponible para el cliente y el comercializador en el momento de la adquisición. Según el artículo 15 del reglamento, los datos incluidos en el certificado deben permitir identificar el sistema, su versión, su desarrollador, y confirmar mediante declaración responsable que cumple con todos los requisitos legales.
Por tanto, ya no valdrá con usar cualquier herramienta para emitir facturas, incluso si se trata de una hoja de cálculo personalizada. Todos los sistemas deberán adaptarse para poder seguir comercializándose sin riesgo de sanción.
Las fechas clave para autónomos, empresas y fabricantes
Entre todas estas novedades y distinciones de a quién afecta ahora o luego, resumamos todo de forma sencilla. Antes hay que aclarar que aunque la fecha de activación del nuevo reglamento es el 1 de julio de 2025 para fabricantes, los programas deberán cumplir con los requisitos desde esta misma semana si quieren comercializarse legalmente. Las sanciones para los proveedores pueden alcanzar los 150.000 euros por ejercicio económico y por cada tipo de software ilegal vendido.
En el caso de los usuarios finales —autónomos y empresas—, la normativa establece los siguientes plazos:
- 1 de enero de 2026: entrada en vigor para sociedades mercantiles.
- 25 de julio de 2026: entrada en vigor para autónomos personas físicas.
A partir de esas fechas, tener un software no certificado podrá costar hasta 50.000 euros en sanciones, incluso aunque no se haya manipulado ningún dato, y hasta 150.000 euros por incumplir el reglamento.
¿Cuánto cuesta adaptarse y qué opciones tienen los autónomos?
Los programas de facturación online suelen tener en la actualidad un coste mensual de entre 20 y 100 euros, dependiendo de las funcionalidades incluidas: gestión de ingresos y gastos, previsión de impuestos, control de impagos, etc. A partir de ahora, además de estas utilidades, deberán ofrecer la integración con Verifactu y estar debidamente certificados.
Para los autónomos que ya utilizan un software legal, la actualización a la versión compatible no debería suponer ningún coste adicional, siempre que esté incluido en el servicio contratado. Sin embargo, quienes usen herramientas gratuitas o de desarrollo propio tendrán que buscar alternativas adaptadas a la nueva ley.
El 1 de julio la Agencia Tributaria avanza en su objetivo de reducir el fraude fiscal y digitalizar la economía sumergida. Aunque la entrada en vigor práctica de las sanciones se retrasa hasta 2026, lo cierto es que el control empieza desde ya, con software más transparente, imposible de manipular sin dejar rastro y cada vez más integrado con Hacienda.
Este proceso forma parte de un cambio más amplio, que incluye la facturación electrónica obligatoria en todas las operaciones empresariales, tal y como establece la Ley Crea y Crece, que también entrará en vigor de forma progresiva a partir de 2025.







