El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa prepara una reforma de la normativa bancaria que pondrá el foco en los gastos que las entidades cobran cuando una cuenta entra en descubierto o cuando reclaman una cantidad pendiente.
La consulta pública abierta por el Gobierno plantea revisar los denominados descubiertos tácitos y los gastos por reclamación de posiciones deudoras, dos costes que afectan a miles de autónomos cuando atraviesan desfases puntuales de liquidez.
Además, la reforma servirá para completar la adaptación de la normativa española a la Directiva Europea 2023/2225 sobre créditos al consumo y actualizar varias normas bancarias vigentes desde hace más de dos décadas. El objetivo es reforzar la protección de los usuarios de servicios financieros y establecer estándares de conducta más claros para las entidades.
La iniciativa también estudiará las dificultades para trasladar determinados créditos a otra entidad, la contratación de seguros vinculados a préstamos y la información que reciben los clientes sobre productos como los créditos revolving, cuya devolución mediante cuotas reducidas puede prolongar la deuda y aumentar considerablemente el coste final.
Asimismo, la futura normativa pretende reforzar la transparencia en la publicidad financiera y en la comercialización de productos bancarios, exigiendo una información más clara sobre costes y riesgos, especialmente en aquellos productos de mayor complejidad.
Revisión de los descubiertos bancarios
Los descubiertos tácitos se producen cuando una entidad permite atender un cargo aunque la cuenta no disponga de saldo suficiente. Esta situación puede generar posteriormente intereses y comisiones para el titular.
Para muchos autónomos, estos descubiertos responden a desajustes temporales de tesorería, por ejemplo cuando un cobro se retrasa unos días mientras ya han vencido determinados pagos del negocio.
Con esta reforma, el Ministerio quiere analizar si la normativa actual protege adecuadamente a los clientes y si resulta necesario limitar determinados gastos asociados a estas situaciones, especialmente los relacionados con la reclamación de posiciones deudoras.
Más control sobre productos vinculados
La propuesta también revisará la comercialización de productos vinculados a préstamos, como determinados seguros asociados a hipotecas, con el objetivo de mejorar la transparencia y garantizar que los clientes comprendan el coste real de la financiación.
Además, se estudiarán posibles medidas para facilitar el cambio de entidad financiera cuando otra ofrezca mejores condiciones.
Mayor información para los clientes
Otro de los objetivos de la reforma es reforzar la formación del personal de las entidades financieras y mejorar la calidad de la información facilitada a los clientes.
La intención es que quienes contraten productos financieros dispongan de información más clara, comprensible y suficiente para conocer sus características, riesgos y costes antes de tomar una decisión.






